sábado, 9 de abril de 2022

A Blessing For Death

 

 En casa. Dolmen en Pirineos (2022).


 "I pray that you will have the blessing of being consoled and sure about your own death. May you know in your soul that there is no need to be afraid. When your times comes, may you be given every blessing and shelter that you need. May there be a beautiful welcome for you in the home that you are going to. You are not going somewhere strange. You are going back to the home that you never left. May you have a wonderful urgency to live your life to the full. May you live compassionately and creatively and transfigure everything that is negative within you and about you. When you come to die may it be after a long life. May you be peaceful and happy and in the presence of those who really care for you. May your going be sheltered and your welcome assured. May your soul smile in the embrace of your Anam Cara."


 Uno de los grandes poderes del amor es el equilibrio, que nos ayuda a alcancar la transfiguración. Cuando dos personas se unen, un antiguo círculo se cierra entre ellas. No llegan a la unión con las manos vacías, sino repletas de obsequios. Con frecuencia son regalos heridos, y esto despierta la dimensión sanadora del amor. Cuando amas de verdad a otro, derramas la luz de tu alma sobre él. La naturaleza nos enseña que la luz del sol hace crecer todas las cosas. Si contemplas las flores por la mañana temprano, en un día de primavera, verás que están cerradas. Cuando el sol las toca, se abren confiadas y se entregan a la nueva luz.

 Cuando amas a alguien profundamente herido, una de las peores cosas que puedes hacer es abordar directamente su dolor y convertirlo en objeto de discusión. Una extraña dinámica despierta en el alma si le das demasiada importancia. Se convierte en un hábito, en una pauta recurrente. Es mejor simplemente reconocer la presencia de la herida, pero mantenerse alejado de ella. Siempre que puedas, báñala con la suave luz del alma. Recuerda que existen antiguas fuentes de renovación dentro del círculo que os ha reunido y os mantiene ligados. El destino de tu amor no depende únicamente de los frágiles recursos que vuestras subjetividades puedan aportar. Puedes invocar el poder curativo de la tercera fuerza luminosa que existe entre vosotros; esta puede traer perdón, consuelo y sanación en los tiempos difíciles.

 Cuando se ama a alguien, resulta destructivo arañar obsesivamente la arcilla de la posesividad. (...) Si interfieres constantemente en tu conexión con el otro, con tu amante o tu anam cara, poco a poco provocarás un distanciamiento.(...) Si enfocas constantemente la luz de neón del análisis y la responsabilidad en el blando tejido de tu arraigo, este se volverá reseco y árido.

 Toda persona debería de dar gracias por el amor que ha despertado en su ser. Cuando eres consciente del amor que sientes por la persona amada y del amor que ella siente por ti, deberías ofrecer la calidez de tu amor como una bendición para los heridos y faltos de amor. Envíalo al mundo, a los desesperados, a los que padecen hambre, a los que están encerrados en cárceles, en hospitales y en todos los lugares brutales de vidas lúgubres y atormentadas.  Cuando envías la riqueza de tu amor, este llega a otros. En él reside el poder más profundo de la oración.


        ANAM CARA. El Libro de la Sabiduría Celta. JOHN O'DONOHUE

                                                            Ed. Sirio


                                   https://youtu.be/JskpApm2jvU


domingo, 20 de marzo de 2022

MAL-MO-E (말모이)

 


                          Otra forma de defender lo que amas


lunes, 14 de marzo de 2022

Manipulación + Estupidez + Maldad - Cíclopes y Hecatónquiros

 


                        https://youtu.be/-K329j0iN5o


               "Morir no es extraordinario. Hay que estar preparado para ello"


domingo, 27 de febrero de 2022

De vuelta al Paraíso

 




            http://lasgemelasfrancis.blogspot.com/2012/06/el-jardinero-fiel.html  

          http://lasgemelasfrancis.blogspot.com/2012/06/el-jardinero-fiel-2.html


 "Al Yannan esperaba en el umbral de su morada. Se acercaron avergonzados, pero él los recibió como un niño, alegre y nervioso, radiante, feliz. Atrapó a ambos en tal abrazo que rompieron a llorar, y conforme los apretaba y reconfortaba, crecía el llanto y las lágrimas brotaban como si el jardinero los estrujara. 

 -¡Lo habéis conseguido!-les decía mientras lo miraban sin entender-.              ¡Lo habéis conseguido!.

 Poco a poco, en torno a una taza de té, recobraron la calma y empezaron a escuchar las aclaraciones del jardinero, pero repetían una y otra vez:

 - ¡Lo hemos echado todo a perder!-Y no podían asimilar las felicitaciones del jardinero, que trataba de hacerles ver que lo que ellos consideraban un horrible pecado y un fracaso constituía en realidad un logro formidable. 

 Finalmente, el jardinero pudo hacerles entender que en la misma prohibición se hallaba depositada la semilla de la transgresión. Les confió, como un secreto, que en el primer jardín Dios había colocado la primera negación de un modo concienzudo, como uno de los más delicados elementos, para que los hombres y las mujeres encontraran un ancho camino de regreso a sí mismos.

 -¡Demasiados jardines se han perdido ya-les dijo-porque sus jardineros se instalaron en sus logros y olvidaron continuar probando y aprendiendo!. Se limitaron a acomodarse y seguir adelante. Vuestros compañeros en el Reino Perdido, los obedientes, los sumisos, están condenados a permanecer en esa estúpida beatitud, en la aparente perfección del jardín que los mantiene atrapados, ajenos a la realidad que palpita en el mundo exterior, a veces con aspecto terrible, a veces con la desnuda hermosura de lo verdadero. Algunos llevan allí toda una vida y ni siquiera se dan cuenta. Se vanaglorian de haber resistido a la tentación de Adán y, sin embargo, sólo despertarán cuando caigan en ella.

 -Pero os hemos traicionado...-gemía aún Sahar.

 -La lealtad es una virtud excelente (...). La única lealtad deseable es la lealtad a uno mismo. Pero tú, Sahar, y tú, Abdalah, cedisteis a la curiosidad, la rebeldía pudo más en vosotros que el sometimiento, y por esa misma transgresión os habéis hecho dignos sucesores de este jardín. Vuestro premio o vuestra condena, como prefiráis es, a partir de ahora, continuarlo. El Jardín de la Prueba lo llamamos nosotros, porque allí se confrontan la voluntad y el espíritu, y esa prueba, que casi todos consideran que consiste en resistir, sólo puede superarse cediendo. No conformándose, sino albergando el sueño de que es posible continuar más allá, conocer más y más a lo largo de un camino sin fin (...). Y en esa afirmación de uno mismo radica el primer paso real hacia la humanidad y la conciencia.

  (...)

 -Cuando los primeros humanos probaron el fruto del Arbol, aprendieron a soñar y a mirar dentro de ellos mismos. Pero al mismo tiempo olvidaron. Perdieron la capacidad de hablar y comprender a la Tierra y al resto de los seres vivos. Y hasta tal punto olvidaron comunicarse con los otros que creyeron que la suya era la única alma e inteligencia del mundo. Pero es justo ese recuerdo y esta comprensión lo que nos permite regresar y reconstruir desde sus cimientos el Paraíso en la Tierra. Es precisamente la renovación del Paraíso la que nos redime y coloca en perfecta paz, al pie del Arbol, con nosotros y con nuestro mundo. Así como el niño se hace adulto cuando aprende a reconocer y respetar a los otros y comprende el lugar que ocupa en su familia y en la sociedad, la especie humana madurará cuando haga lo propio con el resto de sus compañeros en este interminable viaje de la vida.

 El jardinero hizo una larga pausa antes de aseverar:

 -Sahar es ahora mi legítima sucesora, pues ella se sometió en primer lugar."


                      AL YANNAN, El jardinero de Ignacio Abella

                                              Ed. Almuzara