viernes, 28 de octubre de 2016
miércoles, 12 de octubre de 2016
Histérica al cuadrado
Es curioso cómo todavía, incluso entre aquellos que guían a otros en el Arte de Ser Humanos, es habitual escuchar que las emociones son "contraproducentes". Hay que controlarlas...neutralizarlas. Es "malo" sentir ira. Es "negativo" sentir tristeza. ¡Cuánta histérica haciéndole la vida imposible al hombre! -porque histeria, para el que no lo sepa, proviene del término griego ὑστέρα, "útero". Y, claro, el que no tiene útero o la que lo tiene pero lo ningunea o neutraliza es muy probable (aunque no necesario) que este término lo considere y utilice con connotación peyorativa y/o patológica (*)-.
Yo que me he sentido tan absolutamente desbordada por las emociones en más ocasiones de las que mi cordura desearía recordar, siempre he sentido una atracción, no sabría si decir malsana o necesaria, hacia aquellos que sabían discurrir en sus vidas sin ellas. ¿Cómo sería eso de tomar decisiones de forma fría y calculada sin condicionamientos externos ni remordimiento alguno?. Y fortuitamente ¡zas!, me encuentro este libro. Y me doy cuenta de que...yo también...soy una psicópata!. ¡Uf, qué alivio!. Resulta que al final tengo un salvavidas y no me ahogaré en ellas.
Como dice Kevin Dutton "existe una linea de separación muy fina entre el perfil de un exitoso neurocirujano y el de un asesino en serie" y por esa misma razón encontrar dónde se encuentra esa finísima línea entre la grandeza y la autodestrucción es responsabilidad individual de cada Ser Humano. O quizás -siempre mis quizás- no haya que ser tan grande, ni tan importante, ni tan especial...tan solo Ser (que ya es...) y no tenerle tanto miedo a sentir. A sentir lo que haya que sentir...en cada momento...sin tanto pre-juicio ni connotación peyorativa.
"No siento compasión por aquellos a quienes opero -me dijo-. Ese es un lujo que, sencillamente, no me puedo permitir. En el quirófano me transformo: soy como una máquina fría y sin corazón, me hago uno con el escalpelo, taladro y sierro. Cuando estás atajando y engañando a la muerte por encima de las nieves perpetuas del cerebro, los sentimientos no son adecuados. La emoción es entropía, y va muy mal para el negocio. A lo largo de los años he ido acallándola hasta extinguirla".
Esta frase, propia de un escalofriante asesino en serie, la pronuncia James Geraghty, uno de los neurocirujanos más reputados del Reino Unido. Y es que cuando hablamos de psicópatas nos vienen a la cabeza personajes, reales o ficticios, como Hannibal Lecter, el carnicero de Milwaukee o Dexter. Y, sin embargo, en este libro no sólo se habla de ellos. En él salen otros nombres como los de Neil Armstrong, Bill Clinton, Vincent Van Gogh, John Stuart Mill o J. F. Kennedy. Porque según Kevin Dutton, psicópatas hay muchos y en absoluto tienen por qué ser criminales o asesinos. La psicopatía es sólo un índice de esa "escala de locura" en la que estamos todos nosotros. Se puede decir, por tanto, que los psicópatas gozan de rasgos tremendamente positivos e imprescindibles para triunfar en el siglo XXI: son atrevidos, carismáticos, implacables, centrados, fríos y seguros de sí mismos. Este libro es un recorrido intelectual que combina el conocimiento científico sobre el cerebro humano con una crónica que recorre desde monasterios secretos hasta prisiones de máxima seguridad, pasando por campos de entrenamiento de Fuerzas Especiales. La sabiduría de los psicópatas revela una verdad chocante; tras su oscura fachada, los psicópatas tienen mucho que enseñarnos."
La sabiduría de los psicópatas. Kevin Dutton.
http://static0.planetadelibros.com/libros_contenido_extra/28/27412_La%20sabiduria%20de%20los%20psicopatas%203as.pdf
(*) No sólo Freud y el cristianismo -nada que ver con las enseñanzas del llamado Cristo- obstaculizaron el conocimiento profundo de la naturaleza de la mujer sino que la propia mujer, aún hoy en día, no es consciente de la capacidad que tiene de hacer fructificar "cualquier semilla" que en ella sea depositada. Tanto a nivel físico como mental o emocional.
RSB
domingo, 2 de octubre de 2016
Living for it
Foto de Desconocido. Valle del Lago. Somiedo.
Foto de LACS. Valle del Lago. Somiedo.
"Debemos aprender a vivir juntos como hermanos, si no, vamos a morir juntos como idiotas"
MARTIN LUTHER KING
viernes, 9 de septiembre de 2016
jueves, 1 de septiembre de 2016
Motherland
https://youtu.be/rNILzSopyDg
El Agricultor se inclina con reverencia entregando con humildad y generoso esfuerzo, tiempo y dedicación. Reconociendo y aprendiendo de sus
intentos fallidos. Aceptando lo que se encuentra más allá de su sabiduría y de su control -out of hand-. Agradeciendo...un día más.
Abundancia es el resultado.
(*) Reverencia - Respeto. Veneración.
RSB
martes, 30 de agosto de 2016
domingo, 28 de agosto de 2016
Casa
Tony O'Malley painting
Allí donde te comprenden está tu casa. La comprensión nutre la pertenencia y el arraigo. Sentirte comprendido es sentirte libre para proyectar tu yo sobre la confianza y protección del alma del otro. Pablo Neruda describe este reconocimiento en un bello verso: "Eres como nadie porque te amo". Este arte del amor revela la identidad especial y sagrada de la otra persona. El amor es la única luz que puede leer la firma secreta de la individualidad y el alma del otro. Sólo el amor es sabio, sólo él puede descifrar la identidad y el destino.
(...) En toda la espiritualidad celta hay un hermoso motivo trinitario. Esta breve invocación lo refleja:
Los Tres Sacrosantos mi fortaleza son,
que vengan y rodeen mi casa y mi fogón.
Por consiguiente, el amor no es sentimental. Por el contrario, es la forma más real y creativa de la presencia humana. El amor es el umbral donde lo divino y la presencia humana fluyen y refluyen hacia el otro. (...) Cuando dos personas se aman, se genera una tercera fuerza entre ellas. (...) El mayor don que el amor trae a tu vida es el despertar del amor oculto en tu interior. Te vuelve independiente. Ahora puedes acercarte al otro, no por necesidad ni con el aparato agotador de la proyección, sino por auténtica intimidad y comunión. Es una liberación. El amor debería liberarte. Te liberas de esa necesidad ávida y abrasadora que te impulsa continuamente a buscar afirmación, respeto y significación en cosas y personas fuera de ti. Ser santo es hallar la propia patria, podemos descansar en esa casa de comunión y arraigo que llamamos alma.
Una de las cosas más valiosas que debes conservar en la amistad y el amor es tu propia diferencia. Conocí a un anciano en una isla frente a la costa occidental de Irlanda. Tenía un hobby peculiar. Coleccionaba fotos de parejas recién casadas. Luego obtenía una foto de la misma pareja diez años después. Con ésta demostraba cómo un miembro de la pareja empezaba a parecerse al otro. En las relaciones suele aparecer una fuerza homogeneizante, sutil y perniciosa. Lo irónico es que la atracción entre las personas suele deberse a las diferencias. Por eso es necesario conservarlas y alimentarlas.
Para conservar tu diferencia en el amor, debes darle mucho espacio a tu alma. Es interesante notar que en hebreo, una de las primeras palabras que significa salvación también significa espacio. Si naciste en una granja, sabes que el espacio es vital, sobre todo para sembrar. Si plantas dos árboles muy juntos se ahogarán mutuamente. Lo que crece necesita espacio. Dice Khalil Gibran: "Que haya espacio en vuestra unión". El espacio permite que esa diferencia que eres Tú encuentre su propio ritmo y contorno. Yeats habla de "un pequeño espacio para que lo colme el aliento de la rosa". El amado es aquel a quien puedes dar tus sentidos en la plenitud del gozo, sabiendo que los acogerá con ternura. Puesto que el cuerpo está dentro del alma, ésta lo baña con su luz suave y sagrada. Hacer el amor con alguien no debe ser un acto puramente físico o de liberación mecánica. Debe abarcar la raíz espiritual que despierta cuando penetras en el alma de otra persona.
El alma es lo más íntimo de una persona. La conoces antes de conocer su cuerpo. Cuando alma y cuerpo son uno, penetras en el mundo del otro. Si uno pudiera corresponder de manera tierna y reverente a la hondura y belleza de ese encuentro, extendería hasta lo indecible las posibilidades de gozo y éxtasis del acto de amor. Esto liberaría en ambos el manantial interior del amor más profundo. Los reuniría externamente con la tercera fuerza de luz, el círculo antiguo, lo primero que une las dos almas.
Pero un hombre amó tu alma peregrina
y amó los pesares de tu rostro cambiante.
Yeats
ANAM CARA. El libro de la Sabiduría Celta. JOHN O'DONAHUE
viernes, 26 de agosto de 2016
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