En un lugar entre Navas del Rey y Pelayos de la Presa- Julio 2026- LACS
Ayer L. y yo recorrimos los bosques que rodean la carretera de los pantanos en Madrid. Muerte y desolación, ese es el resumen de miles de hectáreas. El infierno para los animales que aún quedan vivos tratando de salir de la confusión y el miedo y de encontrar algo de comida entre montañas de ceniza. Varias asociaciones (*) se están organizando ya para tratar de paliar lo que otros seres humanos, con su ignorancia, su desidia y su cobardía, han arrasado. Espero y deseo que no se aproveche toda esta desolación para vender barato a todos aquellos que quieren llenar este país de placas solares y centros de datos para la IA. Y espero y deseo también que la gente se entere de una vez por todas que LA RESPONSABILIDAD ES SIEMPRE INDIVIDUAL. No va a venir ningún dios, ningún gobernante, ningún papá o mamá a defender tu casa, tus seres queridos, a restaurar tu salud o a reconstruir lo que tú dejas destrozado con tu negligencia, con la defensa de tu ignorancia o con tu maldad. La opción B ya nos la vamos conociendo al dedillo: corre o enciérrate en casa cuando quieras solucionar "una cagada" y, luego, llena los balcones de pintadas llamando héroes (que luego serán villanos) a los que nunca lo fueron ni eligieron otro papel que "el de cumplir con su trabajo/vocación lo mejor posible".
Me quedo con la imagen de mi hija dando de comer zanahorias a una cierva y confiando en que la vida, que siempre espera bajo tierra, vuelva a rebrotar con toda su fuerza y su eterna paciencia y persistencia.
(*) A día 2 de Agosto del 2026 estas asociaciones todavía no han salido a la calle porque "están esperando las licencias" de los Ayuntamientos locales para que "se les permita" intervenir. Para mear y no echar gota. La necedad nos rodea. Lo dicho, responsabilidad personal e intransferible; quizás, cuando crucemos esa barrera interna, podamos (los llamados humanos) re-encontrarnos.
A día 5 de Agosto del 2026: "El Alma ama la virtud como el cuerpo la Vida" / "No podemos vivir en un mundo que es interpretado para nosotros por otras personas. Un mundo interpretado no es una esperanza. Parte de nuestro miedo se encuentra en recuperar nuestra habilidad para la escucha, para usar nuestra propia voz, para ver nuestra propia luz" - Hildegard von Bingen
RSB



